La línea Black Bay es el resultado de la sutil combinación de estética tradicional y relojería moderna. Aúna los más de 60 años de historia de los relojes de submarinismo TUDOR, al tiempo que se mantienen plenamente actuales. Su diseño neovintage va acompañado de unas técnicas de fabricación y una fiabilidad, robustez y calidad de acabado que satisfacen los requisitos actuales más rigurosos.
El Black Bay es el emblema de la herencia submarina de Tudor, una síntesis maestra de los sesenta años de historia de la marca en relojes de buceo. Se distingue por su caja de acero de 41 mm con acabados pulidos y satinados, que recupera las líneas de los modelos históricos pero con una arquitectura moderna y robusta. En nuestra casa, destacamos esta pieza por sus icónicas agujas “Snowflake” y su gran corona de remontuar —herencia de la famosa referencia 7924 de 1958—, elementos que junto a su bisel giratorio unidireccional con disco de aluminio anodizado, ofrecen una legibilidad y funcionalidad técnica inigualables bajo el agua. La evolución más reciente del modelo incorpora el Calibre de Manufactura MT5602-U, un movimiento automático que ostenta la doble certificación METAS y COSC. Este calibre no solo garantiza una reserva de marcha de 70 horas, sino que ofrece una resistencia magnética de hasta 15.000 gauss y una precisión cronométrica de 0 a +5 segundos diarios tras el encajado. Con una estanqueidad de 200 metros y el innovador cierre de microajuste rápido T-fit, el Black Bay representa el equilibrio perfecto entre la nostalgia del diseño vintage y los estándares de ingeniería más exigentes de la relojería suiza contemporánea.