Esta versátil línea de la familia Black Bay representa la esencia del reloj deportivo de lujo con bisel fijo de acero pulido, ofreciendo una estética limpia y sofisticada que se adapta a cualquier tamaño de muñeca. Se distingue por su caja de acero inoxidable con acabados que combinan superficies satinadas y pulidas, logrando una presencia formal sin perder el ADN de robustez que caracteriza a la marca. En nuestra casa, destacamos esta serie por su excepcional ergonomía y su diseño atemporal, que prescinde de la escala de buceo para resaltar las icónicas agujas “Snowflake” sobre esferas en acabados antracita, azul o champán con sutiles efectos de cepillado solar.
En el apartado mecánico, todos los modelos de esta gama incorporan Calibres de Manufactura de la serie MT (MT5201 para el de 31 mm, MT5400 para el de 36 mm, MT5602 para el de 39 mm y MT5601 para el de 41 mm), lo que garantiza una reserva de marcha de entre 50 y 70 horas según el tamaño. Estos movimientos automáticos cuentan con espiral de silicio amagnética y están certificados por el COSC, ajustados internamente por Tudor para una precisión superior de -2 a +4 segundos diarios. Con una resistencia al agua de 100 metros y el brazalete de cinco eslabones con cierre de microajuste rápido T-fit, esta colección representa el equilibrio perfecto entre la ingeniería técnica suiza y la elegancia polivalente para el uso diario.