La línea Flagship es uno de los pilares históricos de Longines desde su lanzamiento en 1957. Se define por una estética de sobriedad absoluta y una construcción robusta que personifica el lema “la elegancia es una actitud”. En nuestra casa, destacamos esta colección por su diseño de caja circular con asas afiladas y esferas despejadas que ofrecen una legibilidad cronométrica excepcional, convirtiéndola en el reloj de vestir por excelencia.
Lo que distingue a la serie Flagship Heritage es su fidelidad al modelo original, manteniendo el emblemático carabelón grabado en oro en el fondo de la caja. En su vertiente técnica, los modelos actuales incorporan calibres automáticos de última generación, como el L888, que cuenta con una espiral de silicio monocristalino para garantizar una resistencia superior a los campos magnéticos y una reserva de marcha extendida de hasta 72 horas. Es la síntesis perfecta entre el legado histórico de Saint-Imier y la fiabilidad mecánica contemporánea.